Los pueblos del mundo se han unido de manera histórica, hoy domingo 15 de junio, para hacer fuerza con el fin de que cese el genocidio en Palestina y abran los cercos que impiden el ingreso de ayuda humanitaria para los miles de sobrevivientes del ataque israelí.
Son muchos los informes sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados por Israel desde 1967. En particular, la relatora especial Francesca Albanese narra los horrores que se están produciendo desde el 7 de octubre del 2023, como parte de un “proceso a largo plazo, intencionado, sistemático y organizado con el propósito de provocar el desplazamiento forzado y la sustitución de la población Palestina”. Dicho proceso podría causar un perjuicio irreparable a la propia existencia del pueblo palestino y la destrucción general de Gaza, dejando cicatrices profundas en la historia de la humanidad.
Esta tarde, nos encontramos en un sitio donde las risas de los niños y la esperanza de los padres y madres pueden ser aún escuchados. En Palestina, en cambio, los crímenes de Israel han llegado a quitar la vida a más de 15.000 niños, entre ellos 1.100 bebés menores de un año. Además, otros 35.000 niños han resultado heridos y casi un millón han sido desplazados. Muchos padres viven en el dolor de haber perdido a sus hijas e hijos en una masacre donde los países hegemónicos aliados al imperio han tenido carta abierta para contribuir con un intento de exterminio. Es preciso recordar que Ecuador es uno de los países latinoamericanos firmantes de la resolución 181 de 1967 de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde se delimitó la partición de Palestina en dos Estados, y además votó a favor del ingreso de Palestina como Estado observador no miembro en las Naciones Unidas en 2012, reconociéndolo como Estado libre e independiente. Hoy, sin embargo, Ecuador ha vuelto a votar en la ONU en contra del cese al fuego en Palestina y ha dicho que los enemigos de Israel son los mismos enemigos de Ecuador. Pues al gobierno ecuatoriano le decimos que es verdad: tanto en Palestina como en Ecuador, los únicos enemigos en común que tienen son el pueblo desarmado y con hambre.
Desde Ecuador, tenemos la convicción de que, frente al fracaso del derecho y los organismos internacionales para parar el genocidio, la única arma que nos queda es la unidad en acción de todos los pueblos juntos, sin un solo resquicio por donde puedan quebrar las prácticas neoliberales. Ahora es cuando, aquí en el parque La Carolina de Quito, nos comprometemos todos y todas a dejar a un lado cualquier interés que no sea luchar para que se acabe el sistema capitalista, que es el verdugo de la moral y los cuerpos de las naciones violentadas. De hecho, en pasados días, el Comité de Solidaridad de Ecuador con Palestina, donde convergen más de 120 organizaciones sociales, culturales y políticas del Ecuador, ha entregado un exhorto a las autoridades nacionales, incluida la canciller, la Asamblea Nacional y la ONU. Las peticiones son las siguientes:
- Realizar todas las gestiones para lograr el alto al fuego inmediato, garantizado por observadores internacionales.
- Detener las demoliciones de las viviendas por ser inhumanas, reflejar la impunidad de la ocupación israelí y la incapacidad de la comunidad internacional para garantizar los derechos palestinos.
- Levantar todas las restricciones para el ingreso de la ayuda humanitaria (alimentos, medicamentos y más requerimientos básicos), abriendo corredores bajo la supervisión de la ONU.
- Reconocimiento oficial del Estado Palestino por todos los miembros del Consejo de Seguridad, respetando los acuerdos de la ONU relacionados con los límites territoriales de 1947.
- Garantizar que las naciones y representaciones que reconozcan al Estado de Palestina como tal no sufran retaliaciones diplomáticas ni de otro orden, y que tampoco sean amenazadas en contra de sus intereses, como ya lo ha hecho Israel con Francia e Inglaterra.
- Obtener un acuerdo internacional de paz con todas las partes y actores implicados a nivel nacional, regional e internacional.
- Impulsar la reconstrucción de Gaza mediante una misión internacional financiada por las principales economías del mundo.
- Pasar de las declaraciones a las acciones de presión diplomática, económica y política de manera conjunta con todos los actores internacionales por la paz, el respeto mutuo y el diálogo inclusivo.
- Revisar, suspender o cancelar todos los acuerdos comerciales existentes con Israel e imponer sanciones económicas y comerciales específicas y legales, según los Acuerdos de Libre Comercio y las obligaciones bajo la Convención contra el Apartheid.
Esperamos que esta carta, que acoge el sentir de las y los ecuatorianos que repudiamos el genocidio en Palestina, sea leída y tomada en cuenta. De otra manera, la condena de la historia señalará al gobierno ecuatoriano como cómplice de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Desde el centro del mundo no nos cansaremos de gritar:
¡QUE VIVA PALESTINA LIBRE!
¡QUE VIVA PALESTINA LIBRE!
📸 Imágenes de la Movilización Global por Palestina Libre ✊















