Por: Enrique M. Mosquera, militante popular.
Hoy las comunas indígenas del Imbabura amanecieron en luto y el pueblo ecuatoriano los abraza con ternura; sin embargo, estas con su moral y dignidad intactas siguen firmes posicionados en los caminos y carreteros resistiendo.
Denunciamos al gobierno de Daniel Noboa y a su Estado de Guerra, que fiel a sus principios de clase explotadora, cumplidor de la receta del FMI y alineado con los enemigos de la humanidad, se ha arrancado la máscara y mostrado así su verdadera naturaleza perversa, fascista y antipopular.
Las Fuerzas Armadas y Policía Nacional en la madrugada de hoy en la serranía de Imbabura se han desplegado tácticamente contra su propio pueblo, repitiendo la sangrienta agenda de Olón, Las Naves y Palo Quemado.
Terroristas uniformados han asesinado al compañero Efraín Fuerez de 46 años de edad, perteneciente a la comunidad indígena Inguintzala y presidente de la comunidad de Cuicocha, parroquia Quiroga de Cotacachi.
El incidente doloroso del ‘partidero de Cotacachi’ es una marca más de sangre en el rostro de la bestia burguesa al mando en Carondelet.
De Efraín, su conciencia ha alzado vuelo y su cuerpo ha sido sembrado con tres disparos ejecutados por la fuerza pública desde un verdadero ‘Convoy de la muerte’, un operativo policíaco-militar nocturno (más de 25 automotores y tanquetas de guerra) sin precedentes contra manifestantes, para perpetuar así la violencia institucionalizada hacia el pueblo.
Efraín, nuestros ojos vieron cómo tu valiente compañero no te abandonó en la hora mala, hoy todo el pueblo consciente somos tu amigo.
Efraín vuelve a ser un niño que corretea inocente entre el humo de la pólvora y se esconde sonriente del fusil junto a sus amigos entre los sembríos de Inguintzala y la mama Cotacachi los observa angustiada.
Efraín ahora es tierra, pajonal y agua.
Efraín es memoria histórica de un pueblo en rebelión.
No dudamos en lo más mínimo al afirmar que la tiranía de la burguesía y sus criminales uniformados sucumbirán ante la dignidad nacional, lucha organizada y la solidaridad clasista de nuestros pueblos y comunas.
Como comunistas y revolucionarios nos solidarizamos con la familia de Efraín F., a sus 2 hijos los abrazamos; nuestra clase ha perdido un hermano y su pueblo un valiente hijo.
No guardaremos ni un minuto de silencio, no serán nuestros mártires una fría placa de mármol en un panteón, sino que iluminarán cual antorcha el obscuro y desafiante camino de nuestro pueblo hacia su amanecer socialista.
Septiembre 28 del 2025, Guayaquil.










