Por Julián Yépez
“Una y otra agitación, al despertar la conciencia de los obreros, al organizarlos, disciplinarlos y educarlos para la acción solidaria y la lucha por los ideales (…), les permitirán probar sus fuerzas en los problemas inmediatos y en las necesidades inmediatas, les permitirán arrancar concesiones parciales a su enemigo, mejorando su situación económica, obligando a los capitalistas a tener en cuenta la fuerza organizada de los obreros, obligando al gobierno a ampliar los derechos de los obreros y atender sus reivindicaciones y manteniéndolo en un estado de temor permanente ante la hostilidad de las masas obreras, dirigidas por una firme organización.”– V. I. LENIN
Nuestro Partido recalca la necesidad de consolidar una Dirección Centralizada del Movimiento Revolucionario, para lo que exhorta a participar de las Asambleas Populares y coordinar protestas contra el régimen de la Clase Oligárquico-Burguesa, siempre que se atiendan las propias actividades orgánicas, y se encamine al posicionamiento del programa histórico del Partido Comunista.
Actualmente, en el terreno político que el PCE y la JCE atraviesan, a la orden del día tenemos la coyuntura con los sectores progresistas que coinciden con nuestra línea política partidaria de lucha frontal contra la Oligarquía, en ésta Alianza con todas las Clases Populares que nos reunimos en el Paro Nacional 2025, se evidenciaron en el movimiento en las calles los mejores actos de solidaridad y comunidad, pese a la salvaje arremetida de los aparatos de represión oligárquico-burgueses, se logró frenar al enemigo de clase en las urnas, victoria plasmada en el Triunfo del NO contra la “Consulta Popular” en un significativo y categórico: “4 a 0”, que perdió arrolladoramente Noboa y su clase oligárquico-burguesa-imperialista. Nuestra Dirección político-militante acertó en las directrices partidarias encaminadas al fortalecimiento de la alianza entre Clases Populares y el apoyo del Paro Nacional, vencimos contra las campañas millonarias propagandistas del Gran Capital, aún pese al espontáneo movimiento en las calles, la escasa cohesión y planificación centralizada, el Partido se visibilizó notablemente, su militancia convocada a las calles estrechó sus vínculos con las distintas Organizaciones Revolucionarias que participaron del Paro Nacional 2025. Los comunistas difundimos nuestra perspectiva de clase y gracias a nuestra labor destacamos en la agitación en la campaña popular de acción directa contra la Oligarquía de manera consecutiva desde Carchi, Pichincha, Guayas, hasta todos los demás sitios donde contamos con militancia, se sostuvo la protesta popular, interrumpida sólo por la represión violenta autoritaria del régimen de Noboa, que hirió con alevosía a nuestros militantes y dirigentes durante el Paro, haciendo uso insolente de la fuerza disparando con perdigones de goma a quemarropa en el caso de nuestro Secretario General Vladimir Paguay a quien hirieron durante la Concentración por el Paro Nacional al Sur de Quito en la Villaflora, también una bomba lacrimógena impactó la mandíbula a uno de nuestros camaradas durante la segunda de las protestas en la Plaza de Santo Domingo, y en una tercera ocasión la policía se ensañó con nuestro camarada profesor jubilado Pedro Iván Moreno en las protestas contra la entrega del IESS a manos privadas.
“Las Tareas de los Comunistas” dijo Lenin estaban divididas y combinadas en dos: lucha política y lucha económica, la primera que coincidía con las reivindicaciones de diversas clases o fracciones de clase y la otra que era propia de la clase Obrera: “Al hacer agitación entre los obreros, tomando como base las reivindicaciones económicas inmediatas, los socialdemócratas unen estrechamente a ello la agitación fundada en las necesidades, calamidades y reivindicaciones políticas inmediatas de la clase obrera; la agitación contra la opresión policíaca, que se manifiesta en cada huelga, en cada conflicto de los obreros con los capitalistas, la agitación contra la restricción de los derechos de los obreros como ciudadanos (…), en general, y como la clase más oprimida y carente de derechos, en particular; la agitación contra cada personaje y lacayo destacado del absolutismo que entre en contacto directo con los obreros y haga sentir de modo palmario a la clase obrera su esclavitud política. (…) La agitación económica y la agitación política son necesarias por igual para desarrollar la conciencia de clase del proletariado, son imprescindibles por igual para dirigir la lucha de clase de los obreros (…), pues toda lucha entre las clases es una lucha política.”– V. I. LENIN
Nuestro Partido tiene por tarea inmediata hoy impulsar cada vez más las conquistas para las clases explotadas y el proletariado de tal forma que se revierta la correlación de fuerzas a favor de la Revolución Socialista. La conquista decisiva, más importante que se nos presenta en ése camino por ser lograda en este momento en la lucha del Pueblo Ecuatoriano contra la oligarquía apátrida, es la Revocatoria del Mandato de Noboa, por incumplimiento de sus propias promesas de campaña, que es uno de los derechos populares conquistados e impresos en la constitución del 2008, y una de las causales establecidas para la Revocatoria de un mandatario, que en éste caso ha incumplido además con corrupción desvergonzada y cruenta alevosía y menosprecio a su mandante El Pueblo Ecuatoriano.
La oligarquía en su afán de acumulación insaciable por colmar su apetito voraz desmedido y de perpetuar sus privilegios: Pretende profundizar la explotación social y el saqueo total de los recursos y las riquezas nacionales, entregando al imperialismo y sus corporaciones transnacionales el control del país entero, nuestro deber militante partidario es impedirlo a toda costa. Defendemos cada conquista popular e impulsamos nuevas disputas del Poder Político del Estado, en cada espacio que surja y requiera nuestra atención en el que se esté disputando el terreno con la clase oligárquico-burguesa, tenemos allí que destacar defendiendo los intereses nacionales por Auténtica Soberanía y Justicia Social, por Autodeterminación y Autogestión de Nuestros Recursos Nacionales.
Son nuestras tareas mediatas acercarnos a las Clases Populares con Programas Económicos que cumplan el papel revolucionario del Estado de Nuevo Tipo, y solucionen las necesidades de la población, incentivando las economías solidarias, la industria nacional y comunitaria, impulsando la diversificación del modelo productivo, ofreciendo alternativas sustentables frente al asfixiante deterioro insostenible del modelo monopólico primario-extractivista que devasta la naturaleza, y a las economías populares en provecho de la Gran Industria y el mercado transnacional del Capitalismo Mundial, que beneficia a un puñado de burgueses y oligarcas del negocio de la mediación comercial en los contratos lesivos contra nuestro territorio, su población y medio ambiente.
“La teoría de Marx esclareció en qué consiste la verdadera tarea de un partido socialista revolucionario: no inventar planes de reorganización de la sociedad, no predicar a los capitalistas y sus lacayos que deben mejorar la situación de los obreros, no urdir conspiraciones, sino organizar la lucha de clase del proletariado y dirigir esta lucha, cuyo objetivo final es la conquista del poder político por el proletariado y la organización de la sociedad socialista. (…) Estamos persuadidos de que esta teoría ha colocado únicamente las piedras angulares de la ciencia que los socialistas deben impulsar en todos los sentidos (…) esta teoría brinda sólo los principios rectores generales que se aplican concretamente.” – V. I. LENIN
Los principios del Marxismo Revolucionario ya expuestos en el célebre Manifiesto Comunista, definen que la crucial lucha de las clases sociales antagónicas se enmarca en la necesidad histórica de los explotados por cambiar las relaciones sociales de producción, es decir de disputar la propiedad de los Medios de Producción para las grandes mayorías que producen con su fuerza de trabajo los bienes esenciales de uso de la sociedad (alimento, vestimenta, vivienda, medicina, tecnología, etc…). Y sosteniéndonos en estos principios identificamos el establecimiento del cambio de las relaciones sociales de producción en favor del proletariado, como objetivo estratégico de Nuestro Partido.
“Los socialdemócratas apoyan a las clases sociales progresistas contra las reaccionarias: a la burguesía, contra los componentes del estamento privilegiado de los grandes terratenientes y contra la burocracia; a la gran burguesía, contra los apetitos reaccionarios de la pequeña burguesía. Este apoyo no presupone ni exige compromiso alguno con programas y principios no socialdemócratas: es un apoyo a un aliado contra un enemigo concreto. Además, los socialdemócratas prestan este apoyo para acelerar la caída del enemigo común, pero no esperan nada para sí de esos aliados temporales ni les hacen ninguna concesión.”– V. I. LENIN
El Partido en sus alianzas actuales tiene claro que nuestras acciones conjuntas coordinadas con otros partidos y organizaciones, o gremios que se sumen en las protestas populares, son momentáneas en algunos casos como los de las organizaciones con intereses oportunistas propios de sus fracciones de clases que se adhieren al Movimiento Revolucionario de Masas, porque pretenden usar o conducir esa Fuerza del Pueblo para sus propósitos mezquinos gremialistas, mientras que en contraste nuestra alianza con las organizaciones populares es de carácter estratégico y permanente para la construcción de un Estado en beneficio de las Clases Populares.
En el análisis sobre los intereses de las clases antagónicas, de sus intereses reales de poder político, debemos tener en cuenta a los eslabones vacilantes más débiles de la cadena en medio de la pugna entre los extremos opuestos que se quiebran a favor o en contra de uno de los extremos, éstos son quienes dudan ante cualquier paso radical del Movimiento Revolucionario, a los que Lenin llamaba oportunistas. Tenemos que mantener nuestra claridad ideológico-identitaria, resguardando a nuestra militancia de educarse políticamente y disciplinarse a la Dirección Partidaria y de no subordinarse a acciones que favorezcan a sectores nocivos en medio de la protesta social, de mantener distancia de los elementos caóticos que no se sujetan a la Dirección Colectiva, de los provocadores de la represión de las fuerzas coercitivas del estado oligárquico-burgués, así como de los infiltrados del gobierno absolutista y su estado policial, y de los grupos oportunistas que buscan legitimarse entre el movimiento sólo para aprovecharlo electoralmente. Mantenemos presente la narrativa propagandista oligárquico-burguesa que se está llevando a cabo para justificar la represión contra las Clases Populares levantadas por sus intereses, como Partido defendemos la necesidad de destacar el carácter ético-legítimo de la protesta contra cualquier intento de desviarla a una aventura negligente que exponga a nuestra militancia al asedio de las fuerzas de coerción del estado oligárquico-burgués. Sostenemos que la acertada combinación de todas las formas de lucha, implica respaldar todos los enfrentamientos a la clase oligárquico-burguesa-imperialista, pero siempre que estos beneficien al avance del Movimiento Revolucionario y a las Clases Populares, caso contrario, toda acción indisciplinada perjudicial o irresponsable debe ser señalada, identificada y excluida.











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