El mundo se encuentra atónito e impotente frente al descontrol y pérdida de humanidad de las élites en contra de Palestina y los sitios que la defienden, pero además donde se viven las consecuencias de la política de la muerte, como es Ecuador.
Entramos al séptimo mes de ser testigos de un atropellamiento histórico de crímenes de guerra y lesa humanidad contra el pueblo palestino que lleva 75 años de ser ocupado y violentado. Son 34.500 mártires palestinos masacrados hasta hoy, entre ellos: niños y niñas; ancianos y enfermos en hospitales, y ahora activistas que han ido a socorrer en la zona de guerra. Y como propio de los inmisericordes, los prepotentes han atacado a familias palestinas durante el Ramadán. La masacre al pueblo de Palestina ha llegado a un punto en que ni la ficción supera la aversión de todas las formas que Israel y Estados Unidos han inventado para aniquilar vidas, de manera tan calculada y sádica. Los operativos que por medio de inteligencia artificial Israel ha perpetrado infanticidio; los drones que siguen alimentándose de las experiencias dolorosas que viven día a día los palestinos, para usarlos como comando de nueva orden de muerte, son igual de execrables con el hambre provocada por Israel, de hecho, el comisionado de Naciones Unidas, Volker Türk ha declarado como crimen de guerra en Gaza, el utilizar el hambre de la población como un «método de guerra». Biden, Netanyahu y el gobierno de Israel han cometido tantas atrocidades en contra de Israel, a vista abierta del mundo, que han tenido que optar por la censura y despiden o silencian a periodistas, ingenieros de tecnologías como Google y Apple que se han negado a desinformar, obviar y apoyar con su trabajo y complicidad en auspicio al genocidio de Palestina. El velo del respeto por la libertad de prensa y expresión se ha caído en los pies de los grandes periódicos estadounidenses como el New York Times, que tiene prohibido usar las palabras “Genocidio”, “territorio ocupado”, “limpieza étnica”, etc., en referencia al Genocidio contra las y los palestinos. Las dimisiones militares y diplomáticas en altos mandos son ya recurrentes porque gracias a la gestión de los propios pueblos unidos en acciones globales, se ha provocado la reacción y la acción en conciencia clara, de representantes políticos. El gobierno ecuatoriano, por el contrario, ha dado un vergonzoso ejemplo de apoyo oficial al exterminio sionista a Palestina y ha reforzado en el mandato del presidente oligarca Noboa, sus lazos de apoyo comercial y político con Israel. Ecuador se ha consagrado como un aliado sionista y ya es visto por otros países de la región y del mundo como la punta de lanza del proyecto imperialista moderno en desmedro de su propio pueblo y naciones hermanas que luchan por su soberanía. En vez de condenar la masacre en Palestina, la vicepresidenta de la República de Ecuador apoya los asentamientos ilegales de Israel en Cisjordania, mientras la canciller ecuatoriana hace lobby en el Consejo de Seguridad de la ONU para que representantes de otros países No reconozcan a Palestina como nación, llenando de vergüenza y profundo repudio al pueblo ecuatoriano que ha reconocido históricamente el rol del pueblo palestino, de víctima de una ocupación y asedio mortal.

En el Día Internacional del trabajo, fecha en la que se recuerdan las diferentes reivindicaciones sociales y al acto de laborar, como una expresión pura de la humanidad, el pueblo ecuatoriano, a través del Comité Unitario de Solidaridad de Ecuador con Palestina (CUSEP) eleva la voz por las voces acalladas de los mártires que se han ido resistiendo el pútrido colosal de las hegemonías enfermas del mundo; por las mujeres palestinas que dieron sus vidas para cuidar y alimentar a sus familias y luego morir en vez de ellas en el genocidio; por las y los ancianos que han partido labrando caminos de identidad palestina que es marca ejemplar en el mundo; y por los niños, niñas y adolescentes palestinos que han sobrevivido gracias al sacrificio extremo de sus padres en Gaza.
Asimismo, el C.U.S.E.P se solidariza con nuestro pueblo ecuatoriano que se encuentra transitando el más oscuro de sus capítulos de supervivencia, frente a un maltrato y política de “dejar morir”, de los últimos gobiernos neoliberales y entreguistas a las agendas elitistas internacionales. Los gobiernos han empobrecido al pueblo y han creado caos para imponer lógicas militaristas amparadas por Estados Unidos, a la manera de Israel, ahondando el sentimiento de horror y angustia al ser parte de índices jamás vistos de pobreza y pobreza extrema. Ecuador es el país escogido para ser terreno de ingeniería de políticas de muerte en América latina, sin embargo, el mundo debe saber que el Pueblo ecuatoriano tiene conciencia de clase y es muy sensible ante las causas internacionalistas de despojo y hambre a la que los imperios nos someten. El pueblo de Ecuador es irrestrictamente solidario con nuestro hermano pueblo de Palestina y su necesidad urgente de liberación y soberanía como un estado digno. Por ello este Día del trabajador y la trabajadora gritamos al gobierno entreguista de Noboa, que cualquier acto en apoyo al sionismo depredador en Palestina y en el mundo sea NO en nuestro nombre.
PEDIMOS de manera Urgente:
Que las naciones de la región andina y Latinoamericana fortalezcan sus compromisos diplomáticos y apoyen iniciativas ciudadanas en las que los pueblos de todos los países, incluido el pueblo ecuatoriano se declare y muestre solidario y en pie de lucha por Palestina.
Que, a través de la Asamblea nacional de Ecuador y participación y veedurías ciudadanas, se transparenten los lazos comerciales y políticos entre Ecuador e Israel, incluyendo la misión de la vicepresidenta Abad, quien fue enviada en apoyo a Israel, con el fin de regular dichos tratos y no permitir que sumen a una política de genocidio en nombre de Ecuador.
Que la población entera del Ecuador esté atenta al envío de 25 mil trabajadores ecuatorianos a Israel, la mayoría jóvenes marginalizados y criminalizados, cuya fuerza laboral muy probablemente sería utilizada en diferentes niveles al servicio del genocidio y de políticas sionistas opuestas al Buen vivir.
Que se autoconvoquen estudiantes, trabajadores y docentes de las universidades nacionales públicas y privadas para pedir masivamente un cese al fuego en Palestina y en demostración de apoyo al movimiento estudiantil global, donde hay una fascistización de su expresión de solidaridad.
Que los operadores de opinión, periodistas, maestros y personas influyentes de formar criterios, en UNIDAD, rechacen la censura de expresión que vive el mundo frente al genocidio en Palestina y también frente a la injusticia que no quiere ser expuesta por parte de nuestro propio gobierno y sus instancias aliadas. Debemos continuar hablando de Palestina.
Que se proteja la integridad y las vidas de los ciudadanos y ciudadanas, y organizaciones que históricamente se han manifestado en paz la justa causa pro Palestina, sobre todo en estos tiempos de observación y llamados de atención de la embajada israelí a la Casa de la Cultura ecuatoriana y universidades ecuatorianas ante la organización de eventos por el exterminio que sufre Palestina.
Reiteramos nuestro rechazo al gobierno de Daniel Noboa, que usa el nombre de muestro país para felicitar la masacre más atroz de la modernidad. Volveremos a clamar: ¡NO EN NUESTRO NOMBRE!
¡QUE VIVA PALESTINA LIBRE!
DESDE EL RÍO HASTA EL MAR, PALESTINA VENCERÁ