Como en las dictaduras gorilas del siglo pasado, la Ministra del Interior acompañada de altos mandos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas del Ecuador anunciaron de forma amenazante que no estará permitida la libre asociación y que la movilización convocada por los trabajadores será reprimida; inmediatamente las organizaciones rechazaron esta actitud matonil propia de un gobierno reaccionario que entrega el país a los grupos de poder y es incapaz de cumplir con su mandato.
Vale señalar el burdo intento de montaje, donde aseguraban “haber capturado a dos mujeres entrando al país con una cantidad de 2 millones de dólares que serían destinado para actos de desestabilización”. Esta noticia falsa fue replicada por el gobierno y sus canales de televisión gobiernistas. Pese al intento fallido de este falso positivo, no descartamos que el gobierno seguirá tratando de ejecutar planes macabros de criminalización, persecución política y encarcelamiento contra dirigentes sociales y activistas de izquierda, como en los casos de los 9 compañeros del Movimiento Guevarista y los 70 procesados antimineros en Sigchos.

Esto motivó a que la convocatoria tuviera la participación de diversas organizaciones sindicales, sociales, populares y revolucionarias, quienes realizaron una movilización pacífica pero con un mensaje combativo contra los causantes de esta gran crisis: apagones, desempleo, bases militares imperialistas e inseguridad.
Miles de personas desfilaron con un espíritu unitario por la avenida 10 de Agosto, donde la marcha fue reprimida a pocas cuadras del Centro Histórico con una presencia exagerada de 3000 efectivos policiales y militares. La violenta acción resultó en 10 personas detenidas, incluidos 2 activistas de Derechos Humanos de INREDH, un estudiante del Colegio Mejía, y estudiantes de la Universidad Central y Politécnica Salesiana, quienes fueron golpeados en el Distrito Policial Manuela Sáenz.

Una vez más, la clase trabajadora y sus organizaciones afrontaron el riesgo de la lucha contra la explotación, miseria y saqueo por parte de las élites gobernantes. Felicitamos al pueblo ecuatoriano en su valiente voluntad y espíritu de lucha, que se mantuvo firme pese a las mentiras y amenazas de la Ministra del Horror, Mónica Palencia.