Luego de una reunión del consejo de seguridad, Noboa decreta toque de queda, según se dice, para mantener el control en las 4 provincias costeras. El toque de queda se mantendrá desde el 17 de septiembre hasta el 30 de septiembre. Dice el gobierno que la acción no busca afectar a la sociedad civil, -repiten el discurso tan seguido que pareciera que sí buscan afectar justamente a esa ciudadanía de a pie que se gana la vida día tras día y noche tras noche- mientras el desempleo formal crece de forma alarmante y la juventud no encuentra un horizonte prometedor para seguir una carrera profesional que otorgue una vida digna.
El “gorilismo” una vez más. Reimberg Vera dice que el toque de queda va focalizado. Un mismo discurso que pretende disfrazar acciones arbitrarias que apagan vidas inocentes o crean falsos positivos para justificar operativos, por decirlo menos improvisados o mal planificados ¿Por qué decimos esto? Fácil, porque los jefes del narcotráfico siguen impunes en barrios de lujo, administrando cargamentos de narcóticos con rumbo al mercado negro mundial. Sin embargo, a parte de que hay elecciones seccionales a escasos dos meses, el gobierno buscará nuevamente lavar su cara de inoperancia haciendo controles en sectores populares, lugares donde está el lumpen-proletariado sí, pero que no son los cabecillas reales que articulan todo el aparataje propio del narcotráfico.
Partido Comunista del Ecuador
Comisión Nacional de Reorganización










