La Plataforma Comunista de los Trabajadores de EE. UU. (CWPUSA) envía sus saludos fraternos y militantes con motivo del centenario de la fundación del PCE. Os saludamos 35 años después de los golpes contrarrevolucionarios en la Unión Soviética y en los países de construcción socialista, donde la correlación de fuerzas a nivel mundial sigue siendo desfavorable en una época de agitación y de contradicciones cada vez más profundas dentro del sistema capitalista.
Los acontecimientos actuales demuestran cada vez más que se trata de un sistema en descomposición, un sistema del que deben liberarse los trabajadores y los pueblos. El intento de sumir al mundo en otra guerra imperialista vuelve a amenazar a la humanidad, mientras Estados Unidos trata de aferrarse a su posición dominante en el sistema imperialista. Esto implica enfrentarse a la China capitalista, liderar agresivos ataques imperialistas contra Venezuela e Irán, amenazar con anexar Groenlandia y, ahora, intensificar su cruzada contra Cuba. Esta escalada se caracteriza por repetidas amenazas de intervención militar, incluyendo la obscena acusación contra Raúl Castro y el despliegue del USS Nimitz el Día de la Independencia de Cuba.
Los acuerdos diplomáticos se están convirtiendo en papel mojado, ya que se está dando prioridad a las guerras comerciales y económicas, junto con las operaciones militares. Esto se ajusta a la reciente Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que refleja las prioridades de la clase dominante estadounidense de controlar el hemisferio y asegurar el dominio de sus monopolios en las Américas, contrarrestando la penetración del capital chino en el continente.
En este contexto, Ecuador y Estados Unidos, a través de una serie de acuerdos políticos, militares y económicos firmados entre los gobiernos de Trump y Noboa, han consolidado a Ecuador como plataforma de lanzamiento para los intereses estadounidenses en la región. Estos acuerdos, además de contrarrestar la influencia de China, utilizan el pretexto de «combatir el narcotráfico», lo que sirve de excusa para la intervención del Departamento de Estado de Estados Unidos en las luchas de los trabajadores y los pueblos de Ecuador.
En este centenario, consideramos que los tiempos que vivimos nos recuerdan de manera valiosa que es necesario un Partido Comunista del Ecuador fuerte e ideológicamente consolidado. Las fuerzas revolucionarias —los partidos comunistas de las Américas—, al frente de los movimientos obreros y las luchas populares, son las únicas capaces de poner fin a estos peligrosos planes y demostrar que la burguesía es incapaz de garantizar la soberanía de los trabajadores y los pueblos.
Siguiendo la tradición de las luchas históricas del PCE, deseamos que este centenario refuerce aún más la orientación del Partido, garantizando su independencia ideológica, política y organizativa frente a las pretensiones de la burguesía y las alianzas imperialistas. Esperamos que el centenario sirva para recordar que la reorganización de nuestros partidos —un proceso al que nos enfrentamos en Estados Unidos— es un paso necesario para el avance de una estrategia revolucionaria, para la victoria de la revolución socialista y para el derrocamiento del poder capitalista.
¡Viva el Partido Comunista de Ecuador! ¡Viva el marxismo-leninismo! ¡Proletarios de todo el mundo, uníos!
Comité Central de la Plataforma Comunista de los Trabajadores de EE. UU.










